Durante la Era Atlante, las civilizaciones alcanzaron grandes alturas, pero también hubo muchos puntos bajos. Tuvieron lugar diversas guerras en ambos lados de Norteamérica, a saber, en Lemuria y en la Atlántida. En Europa, que en aquel entonces era parte de la Atlántida, los seres humanos estaban determinados a destruirse mutuamente.
Saint Germain afirmó que el ser humano descontrolado es más sanguinario que los animales de la selva. Tres veces se utilizó una sustancia gaseosa venenosa y altamente destructiva, que arrasó la población de ciudades enteras, dejando intactos únicamente los edificios. Los cuerpos físicos de la gente eran destruidos en pocos minutos.
Los maestros Ascendidos nos dieron únicamente la descripción de una guerra, a saber, la guerra que tuvo lugar cerca de la actual Cuba. Las descripciones de las guerras tienden a enfocar nuestra atención sobre los registros etéricos destructivos. La energía sigue al pensamiento, y el uso imperfecto de la energía no contribuye a nuestra Liberación. Los Maestros nos dieron una descripción detallada de la guerra de Cuba, porque ilustra la batalla permanente entre las fuerzas del bien y del mal -la magia blanca contra la magia negra-. Además los detalles explican la causa del futuro hundimiento de una parte del Continente Atlante.
Antes de considerar la gran batalla entre las fuerzas del la Luz y las de la oscuridad que tuvo lugar en la Atlántida, sería ventajoso tratar algunos conceptos básicos generales de la Ley Cósmica, tal como se aplican a las fuerzas siniestras. Puede que la siguiente ilustración ayude en esto.
Para entender esas fuerzas, comencemos por examinar un estudiante típico (un estudiante dedicado de la Luz) en el Sendero. Bajo la acción de la Ley, tal como se aplicaba antes de 1930, el estudiante era admitido en un Retiro después de llegar a cierto estado de purificación e iluminación. Una vez allí, se ponía al estudiante bajo la supervisión general de un Maestro.
A menudo, especialmente al principio, se le dejaba solo al estudiante, cuando únicamente con la “intuición” de su propio corazón en cuanto al modo de proceder. A medida que transcurrían los meses y los años, se le iba enseñando un punto de la Ley aquí y otro allá. Se le pedía que pasara muchas pruebas y muchas iniciaciones.
Frustrados por la severidad de los exámenes, por el lento proceso de recibir instrucción adicional, por tener inicialmente muy poco contacto con el Maestro, y desanimados por los austeros alrededores, gran cantidad de estudiantes abandonaban el Retiro, muchos para no regresar nunca más. Algunos de los estudiantes que se iban, abrigaban sentimientos de rebelión, desánimo y resentimiento, degradándose al punto en que convertían en presas para los “magos negros” -también llamados “miembros de la orden negra”-.
La orden negra lograba la confianza de tales estudiantes duplicando cuidadosa y astutamente las actividades de la “Orden Blanca”, ofreciéndoles menos dificultades y un progreso más rápido, y apelando a sus egos por medios tales como la expedición de un certificado de logro o grado. Ellos también salieron con la contraparte al “Elixir de Vida”. Un elixir es una bebida preparada por un Maestro para estimular y rejuvenecer al estudiante tanto en mente como en cuerpo. La orden negra contrarrestó esto inventando las bebidas alcohólicas.
Una vez que se hacía seguidor, se mantenía al estudiante fiel a base de miedo, y fiel a las enseñanzas de los magos negros, cuya intención era y sigue siendo destruir la Luz dondequiera que la encuentren. Este tipo de acción se ha estado dando durante 680.000 años, y en ocasiones han existido hasta escuelas regulares de magia negra.
¿Qué puede hacer el Maestro anterior del estudiante? Pues, muy poco, si acaso algo. El Maestro sabe que el libre albedrío es un atributo que le ha dado Dios al ser humano; por tanto, no puede interferir. Y para empeorar las cosas, el Maestro ahora tiene que transmutar algo del karma de la caída del estudiante; esto es, al Maestro se le considera personalmente responsable de la Energía Divina invertida en el estudiante y en las transgresiones de éste. No debe causar sorpresa que un Maestro no imparta nunca Su Instrucción a la ligera. El estudiante la tiene que merecer.
¿Qué clase de poder tiene un mago negro sobre un Estudiante de las Enseñanzas de los Maestros Ascendidos? Ninguno, siempre y cuando el estudiante se AUTO-PROTEJA diariamente y MANTENGA SU ARMONÍA. Así no tendrá que temer. Saint Germain le dijo a la señora Ballard: «Serás protegida siempre y cuando mantengas tu armonía».
Según Alice Schutz, muchos de los Estudiantes del “YO SOY” de los años 1930’s tuvieron encuentros con “magos negros” que proliferaban por doquier hasta 1937. El conocimiento y Aplicación de la llama violeta y el Pilar Protector de Luz les resultaron muy útiles a los Estudiantes. Todos aquellos que nos consideramos “Estudiantes del Sendero” debemos mucha gratitud a los primeros estudiantes bajo el señor Ballard. Ellos tuvieron que llevar la peor parte de la batalla. Debido a sus Decretos diarios, fueron destruidos la mayoría de los focos maléficos de las fuerzas oscuras o negativas; y la mayoría de los magos negros, especialmente los que operaban en Estados Unidos, fueron inutilizados (apresados). Sin embargo todavía queda algo de la fuerza siniestra. Por tanto, será sensato el estudiante que se auto-proteja diariamente y mantenga su armonía.
Con esta explicación, podemos continuar ahora con el tema a mano.
«El plan de batalla de los magos negros consistía en atraer hacia ellos a individuos temerosos, escépticos, desilusionados y rebeldes», y atacar el cuartel central del oponente, a saber, la “Orden Blanca”, situada en el “Templo de Purificación mediante el Fuego Violeta”. Este templo estaba situado cerca de la Cuba actual, en la Atlántida. Así comenzó una de las más grandes batallas entre las Fuerzas de la Luz y las de la oscuridad que la Tierra jamás haya experimentado.
Con el correr del tiempo, el plan de batalla de los magos negros tuvo éxito. Gradual y secretamente, la mayoría de los sacerdotes de la “Orden Blanca” se alinearon con la “orden negra”. Mediante el miedo, la “orden negra” mantenía a sus seguidores leales a sus enseñanzas. Eran pocos los que permanecían sinceramente afiliados a la “Orden Blanca”; y debido a una falta de apoyo por la poca cantidad de seguidores, el Arcángel Zadkiel tuvo que retirarse del contacto externo con los sacerdotes del templo. Y debido a una práctica insuficiente de Decretos o Invocaciones de los sacerdotes, la Llama Violeta dejó de ser visible.
La deslealtad de los sacerdotes, junto con la conducta incorrecta de algunos al alinearse con las “fuerzas oscuras”, hizo posible el hundimiento de un gran continente. Al haber sido destruido su anclaje espiritual, el “El Templo de Purificación mediante el Fuego Violeta” se hundió bajo las aguas del Atlántico junto con una gran parte del continente Atlante. Antes de hundirse, el templo fue eterealizado, y hoy continúa pulsando en los éteres cerca de la isla de Cuba.
Sin embargo, la “orden negra” no pudo borrar la memoria del Fuego Violeta de Misericordia y Compasión de la conciencia etérica de quienes habían servido en los templos. Uno de los sacerdotes que conservó esta conciencia fue el Maestro Ascendido Saint Germain, ahora Chohán del Séptimo Rayo. Él, al igual que otros, recordó la gloria del Templo del Arcángel Zadkiel, y el formidable servicio que le había prestado dicho Templo al pueblo de la Atlántida. La ley de Vida no permite que ninguna fuerza del mal destruya la memoria de la gloria de una Edad Dorada anterior. Otro sacerdote que sirvió en el “Templo de Purificación mediante el Fuego Violeta” fue el señor Frank Pita. Mucho tiempo después, en 1952, el señor Pita imprimió las primeras publicaciones de “El Puente a la Libertad” operando desde Cuba.
Cuando las fuerzas de la oscuridad hubieron influenciado lo suficiente la conciencia de una gran mayoría de la gente de la Atlántida para que desobedecieran a Dios y siguieran la manera rebelde del uso destructivo del libre albedrío, y cuando los sacerdotes ya no contaban con el suficiente uso constructivo de la energía, la ley Cósmica decretó que la Atlántida ya no justificaba más su derecho a existir.
El primer cataclismo durante el período que estamos considerando (500.000 a 10.000 a.C.) ocurrió hace 200.000 años, y ha sido documentado en la sección “La Era Lemuriana”. En vista de que este cataclismo despedazó una gran parte de la superficie del planeta, es posible que partes de la Atlántida se hayan hundido en esa ocasión.
El segundo cataclismo principal de este período ocurrió hace 80.000 años. Debe haber sido una catástrofe mundial de impacto devastador, porque los Maestros afirmaron que el cataclismo de hace 80.000 años cambió los colores de la tierra; y que por primera vez, la humanidad conoció los colores rojo y negro (tremendamente negativos para toda la Vida aquí). Los Maestros explicaron en otro Dictado que esos colores tienen la tendencia a disminuir las vibraciones del individuo, apelando a los sentidos inferiores.
Durante este cataclismo, surgieron el Golden Gate (Puerta Dorada) y el Puerto de san Francisco. “Golden Gate” es el nombre que se le da a un estrecho pasaje entre la península de San Francisco y la tierra firme al norte. El Puente Golden Gate cubre la distancia de dicho estrecho. No hubo cambios subsecuentes en la superficie de la tierra en el área de San Francisco. Las siete colinas de San Francisco han existido durante 80.000 años. En aquel tiempo, se le conocía como Ciudad de las Siete Colinas.
Durante varios cataclismos, se experimentó el resquebrajamiento de la superficie de la Tierra; y pedazo a pedazo, varias partes del gigantesco continente de la Atlántida se sumergieron bajo las aguas del mar. Este proceso tuvo lugar durante un período de miles de años. Finalmente, sólo quedaba la isla de Poseidón, un remanente central y pequeño del continente original. Como parte de la actividad cataclísmica, las tierras al este y al oeste de Poseidón se habían hundido bajo el océano. Las tierras que se hundieron incluían partes localizadas en los alrededores de la actual Cuba.
Poseidón, cuando todavía era parte del continente más grande, había sido el centro corazón del mundo civilizado de entonces. Los Maestros protegieron esta parte de la Atlántida a fin de continuar importantes actividades en Poseidón, y para utilizarla como foco central a fin de completar cierto trabajo inacabado.
El cataclismo final Atlante tuvo lugar alrededor del año 10.000 a.C. En esa ocasión, Poseidón, el último fragmento que quedaba de la Atlántida, se hundió. Este evento será descrito adicionalmente en las secciones “La Civilización Merú” y “La Civilización Poseidón”.
Tomado del libro: El hombre origen, historia y destino.