Amados buscadores de la Luz, bienvenidos a este curso que he diseñado con profunda devoción hacia la Presencia de toda vida, la Magna Presencia YO SOY.
En esta ocasión vamos a estudiar lo que sucede cuando el alma trasciende el plano físico y se adentra en los ámbitos superiores, continuando su eterna jornada hacia mayores niveles de perfección, o dicho de otra manera, lo que sucede con el alma después de que ha finalizado su vida física.
Inspirado por la sabiduría de los Grandes Seres de Luz, este curso ofrece una comprensión clara y práctica de las leyes divinas que rigen el tránsito del alma y su preparación para los próximos ciclos de existencia. Aquí exploraremos, paso a paso, cómo nuestras acciones, pensamientos y sentimientos determinan la experiencia en los planos etéricos, el encuentro con la Junta Kármica, el proceso de purificación en la Llama Violeta, y las oportunidades de descanso y servicio que se nos otorgan en estas esferas de luz.
A través de las enseñanzas de los Maestros Ascendidos, aprenderán que no existe el fin de la vida, sino una continua expansión de oportunidades para evolucionar y expresar la perfección divina. Veremos cómo, al abandonar el cuerpo físico, el alma es guiada amorosamente hacia planos superiores, donde recibe asistencia para continuar su trayecto de iluminación y balance kármico.
Con este curso acerca de la vida después de la vida, obtendrán el conocimiento y las herramientas prácticas para vivir conscientemente en sintonía con su Presencia YO SOY. Comprenderemos la importancia de invocar la protección del Tubo de Luz y purificar nuestra energía a través de la Llama Violeta para mantener la armonía en nuestros sentimientos, lo cual es esencial para tener una vida tranquila y una transición armoniosa.
Exploraremos cómo la vida después de la vida es un proceso continuo de aprendizaje, balance y servicio. Desde los primeros momentos en los planos etéricos hasta la audiencia con la Junta Kármica, cada experiencia está diseñada para permitir al alma integrar las lecciones de su reciente encarnación y prepararse para nuevos ciclos de servicio y perfección.
En estas dimensiones sublimes, el alma tiene la oportunidad de experimentar la liberación del pasado mediante el uso de la Llama Violeta Transmutadora, descansar en ciudades etéricas bañadas de luz divina y colaborar en actividades que contribuyen al Plan Divino para la Tierra y su humanidad. La vida después de la vida nos enseña que cada etapa de nuestra existencia está tejida con propósito y amor, y que nuestras elecciones y acciones determinan la calidad de nuestras experiencias en estos reinos superiores.
Que este curso inspirado por las enseñanzas y el amor de los Maestros Ascendidos, sea una fuente de sabiduría, paz y fortaleza para cada uno de ustedes, preparándolos para servir como faros de luz en el plano físico y en los planos superiores.
Que cada enseñanza recibida en este curso los inspire a invocar constantemente su Presencia YO SOY, a caminar con la llama del Amor Divino encendida en sus corazones, y a comprender que el camino hacia la libertad eterna está siempre disponible para quienes lo recorren con fe y armonía en sus sentimientos.
¡Sean bienvenidos a este sendero de Luz, Amor y Verdad!
Introducción
La muerte no existe en ninguna parte del universo. Al terminar una encarnación, el alma se remonta a planos superiores, descansa, presta un servicio y vuelve a encarnar. Esto ha sucedido sin interrupción durante los últimos cuatro y medio millones de años y continuará hasta que se produzca la ascensión individual.
Veamos esta curva ascendente. Al desencarnar, todo ser ocupa el lugar que le corresponde según su luz. La parte inferior es el plano astral bajo a donde se dirigen las almas que no se han portado muy bien, y las regiones más altas son ocupadas por quienes hicieron un buen uso de su energía. Dependiendo de la luz interna, cada quien es auto ubicado temporalmente en cualquier parte de esta curva ascendente. Quienes caen en planos inferiores atraviesan un recorrido turbulento, pero eventualmente todos suben al punto más alto, allí tienen su audiencia con la Junta Kármica, reciben un nuevo plan de vida, se les designa ciertas actividades de servicio opcionales, descansan, y luego de un tiempo, y si hay cupo disponible, vuelven a encarnar.
Ahora veamos la explicación larga. Bienvenidos a la lección 31. Comenzamos.
Primeras sensaciones como alma desencarnada
La muerte no existe. Es tan solo la transición a un estado de vibración mayor y es más suave que el nacimiento. Al nacer, el alma se enfrenta a su karma pendiente, pero al desencarnar, el alma se gradúa del curso que acaba de terminar y va a descansar. La forma de fallecimiento es producto de nuestra propia escogencia, y la hemos programado antes de encarnar para saldar una deuda kármica.
Al desencarnar, el cordón de plata se retira, y el conjunto de los tres cuerpos inferiores, etérico, mental y emocional, o el ELLO, sale por la coronilla en un vórtice de distintos colores. El alma toma conciencia de lo que hay en el plano etérico y ve su cuerpo desde arriba. Cuando la persona no debe fallecer aún; es interrogada por un ángel, respetando su libre albedrío, si desea subir, o regresar a su cuerpo.
El alma queda vestida etericamente con la misma ropa que tiene puesta su cuerpo físico en ese momento o le es suministrada ropa por parte de los ángeles. La visión física persiste por algunos minutos, el oído físico persiste por dos horas y media, por eso es posible seguir reportando lo que sucede alrededor tanto como alma desencarnada como a través del cuerpo físico.
Debido al desconocimiento, el alma entra en shock. Percibe intensamente las ondas de pensamiento y sentimiento emitidas por otros. Se desconcierta con lo que otros dicen, piensan y sienten, ya que lo interpreta con una velocidad extraordinaria y el gran dolor de aquellos seres que le son queridos, hace que se sienta atraída a volver a su cuerpo para tratar de mitigar esos sentimientos. Luego de unas horas, su lenguaje ya es el pensamiento, no importa lo lejos que estén de ella, si alguien le piensa, ella lo percibe al instante.
Desde el plano físico se le pueden enviar sentimientos sinceros de motivación, de confort, de perdón, para que no cree resistencia y simplemente se eleve a la luz.
Almas con balance positivo
Si su balance de vida es positivo, es extraído de la atmosfera de la tierra por ángeles en cuestión de minutos o segundos. Es una experiencia liberadora, maravillosa, de gran expansión, ya que alma no está sujeta a las limitaciones físicas, y le es permitido ver cosas que antes le estaban veladas, es una experiencia magnifica llena de luz, colores radiantes, seres de luz y un profundo sentimiento elevador.
Toda alma es asistida por ángeles radiantes que la conducen hacia planos más elevados donde puede bañarse en ríos de fuego violeta o entrar a bellas cámaras de llama violeta para deshacerse de toda acumulación de creación humana. Una vez purificada es escoltada a una de las múltiples ciudades etéricas que están sobre la atmosfera del planeta, las cuales están distribuidas por idioma. Si es posible, se encuentra con personas conocidas y familiares. Allí descansa algunas semanas. Enseguida recibe la citatoria para acudir a su audiencia con la Junta Kármica y rendir cuentas de su reciente encarnación.
El templo blanco gigantesco de la Junta Kármica está distribuido por idiomas y nacionalidad. Allí tiene su audiencia en los salones del karma y se le asigna su nuevo plan de vida. Puede ir a descansar o prestar un servicio mientras llega su momento de volver a encarnar.
Almas con balance negativo
Saint Germain nos dice: “Un deseo de años de acumulación constituye el poder impulsador cuando el individuo es liberado del cuerpo. Ese mismísimo deseo lo impulsa allá”. Esto quiere decir que las almas son puestas en los ámbitos inferiores porque sus deseos los compelen a querer estar allá.
Si el balance de vida indica ausencia de luz, su frecuencia vibratoria la compele a permanecer temporalmente atada a las condiciones inferiores de la tierra, siendo atormentada por las creaciones del plano astral que ha atraído a su vida y su confusión es grande.
Los ángeles tienen la tarea rescatar inmediatamente a todo ser que ha desencarnado. Quienes tienen un balance de vida aceptable son rescatados más pronto, pero la densa capa de creaciones humanas alrededor de ciertas almas, impide que los ángeles puedan ayudarlos. Depende del alma hacer el llamado sincero para ser rescatado. La estadía en planos inferiores depende enteramente de cada individuo.
Entre los varios recuerdos que tengo de mis vidas anteriores y experiencias entre encarnaciones, recuerdo una de mis estadías en ese plano inferior. Tengo la memoria y el sentimiento exacto que solo salí de ahí cuando realmente quise. Estar en ese lugar es similar a sostener un estado de profunda depresión, del cual solo se puede salir decidiéndolo. Tengan presente: “Ayúdate, que yo te ayudaré”.
Mi experiencia
Las experiencias que han causado gran impacto emocional son más fáciles de recordar. Incluso las de vidas anteriores.
Ahí me encontraba, recostado pesadamente sobre un lugar inhóspito, el suelo frio y duro de una construcción desmoronándose, similar a una construcción en obra negra, sin luz. Afuera y adentro imperaba un ambiente sombrío. Yo reposaba profundamente depresivo y callado acompañado de decenas de otras almas en cuerpos grisáceos, delgados, lúgubres y decaídos.
Sentía abandono, cansancio y una sensación de inexistencia. Quise levantarme de entre esos cuerpos abarrotados que yacían casi inertes en el suelo, algunos quejándose de dolor. Me dirigí a un alma de género femenino que estaba cerca de mí y le dije con el pensamiento: “Voy a salir, ven”. Me miró con sus ojos vacíos, sin esperanza, cansados, y mentalmente me dio a entender que no iría, con su mirada me deseó un buen viaje.
Me levanté, con cansancio, di algunos pasos con dificultad, miré a mi alrededor, di un último vistazo a ese lugar del cual me sentía parte. Observé algunos rostros, y los reconocí como si hubiera estado ahí por demasiado tiempo. Extrañamente sabía exactamente qué hacer, sentí algo en el corazón, mi cuerpo pareció moverse solo, levanté las manos y dije: “Quiero salir”.
Sin haber terminado de decir esas palabras, un agujero circular de luz blanca dorada con partículas destellantes de un metro de diámetro se abrió delante de mí, un poco más arriba de mi cabeza, con un tremendo poder que parecía hacer retumbar todo el lugar. Me sentí osado, miré hacia atrás, extendí mi mano esperando que alguien se agarra y saliera conmigo, la respuesta fue negativa, todos cubrían sus rostros con sus brazos. La intensa luz me permitió verlos bien, sus formas eran más corroídas de lo que pensaba, sentí pesar.
Miré hacia a la luz, la cual no esperaría por mucho tiempo. Emití el sentimiento de querer salir y me succionó hacia un gran vórtice de luz que me llenó de paz y alivio. Supe que todo cambiaría para mejor.
La muerte no existe, y el infierno donde se atormenta a las almas eternamente tampoco existe. Es el alma que no desea levantarse y salir la que crea y prolonga su propio infierno.
Cuando las personas terminan con su propia vida
La persona que termina con su propia vida queda atada al cuerpo físico y recibe un gran impacto emocional angustiante. Trata de comunicarse con sus seres queridos, se aferra a su cadáver, presencia su propio entierro, su autopsia y la descomposición de su cuerpo, pues, aunque su cordón de plata se ha cortado, conserva conexiones con el plano físico. Cremarlos ayuda a desanclarlos de la tierra más rápidamente.
Esa alma le ha dicho a la vida que quiere estar alejado de ella, por ese motivo su Cuerpo Mental Superior lo abandona temporalmente, y durante un buen tiempo se ve sometida toda clase de burlas y tormentos por otros desencarnados y creaciones humanas. Tras ser rescatado es conducido a clínicas de recuperación, se le ajustan sus esferas mentales y es limpiado hasta el punto que la ley de su vida lo permita. Enseguida es llevado ante la Junta Kármica.
Estas almas han creído que al terminar con su propia vida obtendrían un alivio definitivo del peso de sus creaciones humanas y de las presiones del mundo, tal no es el caso ni lo será jamás. Toda persona que auto termina con su vida física no solo conserva intactas todas sus creaciones humanas, sino que las aumenta y aumenta su karma. Al reencarnar debe continuar exactamente en el mismo punto donde estaba, más el peso emocional de sus acciones pasadas.
Las personas no han comprendido que hacen parte de un conjunto que trabaja en la purificación planetaria y la ascensión de los seres, y cuando eligen auto terminar su vida física, desajustan el plan de todo el conjunto. Esto solo significa más karma si, el cual deberá transmutar en algún momento y lugar en próximas encarnaciones.
Cuando las personas conservan deseos inferiores
Si el alma mantiene deseos descontrolados de la índole que sea, permanece mucho más tiempo en planos inferiores, confusa y alterada. Quienes han llevado una vida poco trascendente en la que predominó el deseo inferior, quedan en un estado anestésico, captan vagamente las cosas que acontecen, escuchan murmullos de las personas hablando acerca de lo bueno o malo que fue. Y tardan un poco más en ser llevados a los planos superiores, y aún así, cuando son llevados ante la junta kármica mantienen un estado de aletargamiento o sonambulismo. No son conscientes de nada de lo que está sucediendo. Cuando son llevados al lugar de descanso son reanimados o despertados.
Quienes han llevado una vida desequilibrada, de mal manejo y desperdicio de la energía, de conflictos, crimen y deshonestidad, sienten gran angustia y desesperación, tratan de comunicarse con los suyos y de aferrarse a sus cuerpos. Son atormentados y burlados por creaciones humanas propias y ajenas. Se impactan profundamente y deben ser llevados a clínicas especiales de llama violeta, donde son atendidos por seres de infinito amor, para que después de ser regulados puedan presentar el juicio vivencial ante la junta kármica.
Los atados a la tierra
Entre los de este grupo encontramos a los atados a la tierra. Que son aquellas almas con fuertes apegos al mundo material que han rehusado trascender, y son quienes viven de la energía de individuos encarnados, son comúnmente contactados mediante la mediumnidad.
Así mismo, una persona encarnada con sentimientos intensos de dolor o apego hacia un alma desencarnada puede obligarla a quedarse atada a la tierra, retrasando la evolución para gran parte del conjunto a su alrededor.
Se exhorta los estudiantes a que hagan el Llamado pidiendo que estas almas tomen la decisión de entrar a los Salones del Karma prontamente y con dignidad; y que mediante el libre albedrío, acepten la oportunidad de expiar sus creaciones discordantes que llenan el ámbito astral.
Serapis Bey nos dice: Sus poderosos Llamados están saliendo adelante para cambiar el curso de la Historia Cósmica. Ustedes están invocando el poder de la misericordia para cambiar las Leyes de nacimiento y reencarnación, para eliminar la necesidad de reencarnar para toda una evolución planetaria. Es uno de los proyectos más ambiciosos y meritorios que tanto Nosotros como el Tribunal Kármico hayamos atestiguado jamás. Si las cadenas caen de siquiera una corriente de vida, ustedes lo habrán hecho espectacularmente bien.
La naturaleza sabe y la puerta se abre
Cuando alguien está por fallecer, toda la naturaleza a su alrededor lo sabe, pues el trascender de esa alma necesita, por decirlo así, un vórtice a través del cual pasar a ámbitos más elevados. Las personas sensitivas pueden experimentar sensación de escalofríos si están cerca de alguien con ese vórtice abierto. A través de esa puerta abierta no solo sale el alma, sino que entra al mundo de los encarnados cualquier clase de vibraciones acordes a sus sentimientos predominantes. Por eso es recomendable estar muy tranquilos cuando alguien desencarna, porque a través de esa puerta abierta se filtran sentimientos humanamente calificados que solo buscan destruir. Si se está en presencia de personas que no han aprendido el autocontrol, es recomendable irse del lugar para no verse afectado. Se recomienda mantener alejados a los niños de todo momento angustiante, pues las energías mal calificadas siempre tratan de adherirse a quienes tienen más luz, en este caso los niños. Y protegerse con tubo de luz y esfera de fuego azul.
Fallecimiento por enfermedad
Los fallecimientos ocasionados por enfermedades prolongadas y accidentes, son programaciones kármicas que de esta manera se saldan y terminan. Por eso no se debe sentir tristeza, ya que el ser amado acaba de saldar una deuda muy grande que tenía pendiente. Si tras un accidente o enfermedad grave el ser no fallece, ésta es una nueva oportunidad que se le da para hacer un examen de conciencia de su balance de vida y poder continuar.
Las cámaras de fuego violeta
Los templos de llama violeta son los que han originado las versiones del purgatorio y el infierno en forma de lugar de fuego ardiente, ya que los seres son tratados ahí por medio del fuego violeta. El purgatorio es la actividad de purgar o transmutar mediante el fuego violeta, el único método universal que existe para disolver las creaciones humanas. Las almas altamente cargadas con creaciones humanas son llevadas en grandes grupos a los ríos de fuego violeta donde su recuperación es armoniosa y pacífica, antes de presentar su juicio vivencial o ir a descansar. Quienes tienen un mejor balance de vida cuentan con el privilegio de ser llevados a clínicas de fuego violeta donde reciben atención personalizada de los ángeles de fuego violeta.
Recordemos que el plano astral esta subdividido en varias capas por así decirlo, hay un estrato de profundas tinieblas y otro de intensa luz. El plano inferior es donde les relaté mi experiencia, y está altamente cargado con toda la creación humana discordante. Más o menos por la mitad empiezan a aparecer los ríos de fuego violeta como oasis en medio de turbulentos caminos, y en la parte superior están las ciudades etéricas. El fuego violeta es bajado hasta esos estratos gracias a las continuadas invocaciones de los Maestros Ascendidos y ángeles.
El infierno en el cual las almas padecen eternamente no existe, siendo que los ángeles prácticamente se acercan a las almas a rogarles que suelten su apegos, dudas y temores, y se apresuren a ser elevados. Nunca se les presiona, solo se les invita pacientemente. Son las almas con sus deseos recalcitrantes quienes rechazan la invitación. Se les sugiere a los estudiantes hacer llamados para cortar y liberar a los desencarnados de la tierra y para que voluntariamente acepten ser elevados.
Si alguien esta siendo atormentado por desencarnados, sepa que con un firme e intenso llamado de amor a los Maestros y ángeles de la lama azul, puede hacer sacar a los desencarnados al instante.
Almas con balance super positivo
Quienes han prestado un servicio transcendente en cooperación con los Maestros Ascendidos, son extraídos de la tierra en cuestión de segundos y se presentan ante la junta kármica dentro de las doce primeras horas luego de haber desencarnado. Estos son los discípulos de los Maestros Ascendidos, quienes tienen opción de ser llevados a planos más elevados y recibir entrenamiento para futuras misiones más dedicadas en el plano físico o recibir capacitación para ascender.
En este caso, al momento de desencarnar la energía purificada de su cuerpo físico se transfiere al cuerpo etérico, luego el cuerpo etérico ingresa a su Cuerpo Mental Superior con la ayuda de un Maestro Ascendido, y finalmente su Cuerpo Mental Superior se une a su Presencia YO SOY para completar la ascensión, así el ser nace como una Presencia YO SOY universal para no volver a encarnar nunca más. Esto puede ocurrir justamente cuando el ser desencarna o transcurrir algún tiempo mientras se prepara en planos superiores.
Nos vemos en la siguiente lección. Recuerda suscribirte y compartir el video. Luz infinita para ti.
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Las almas descansan en el más allá
Luego de que el alma ha sido purificada hasta donde la ley de su vida lo permita, es ubicada en un ciudad etérica, acompañada de un grupo de seres que pudieron haber sido familiares, se le asigna una casa, una habitación, y un lugar de servicio voluntario. Durante todo ese proceso el alma descansa.
La confusión de algunas almas suele ser grande incluso luego de un tiempo. Requieren de una paciente orientación, ya que se les permite ver el uso de los siete rayos, la precipitación instantánea de la ropa, ven que el alimento, aunque innecesario, aparece de la nada, ven que se desarrollan actividades trascendentes que parecen magia, y pueden sentirse algo decepcionados al no encontrarse con el perdón de sus pecados como vanamente habían creído.
El alma recibe la citatoria para acudir a su audiencia
Cuando el alma ya se ha aclimatado y está más tranquila, un ser ascendido o un ángel se presenta ante ella con la invitación para acudir a su audiencia con la Junta Kármica y recibir su juicio vivencial.
Debido al libre albedrio, el alma podrá aceptar o rechazar la invitación. Si acepta deberá asistir, recibir su juicio, recibir su nuevo plan de vida y esperar el momento para reencarnar. Si no acepta, tendrá que esperar a la siguiente citación. Si no acepta continuadamente debido a dudas y temores, se quedará ahí rezagada, ya que el único medio que existe para obtener la ascensión es la vida física. Pero esto no dura mucho tiempo, las almas invariablemente aceptan la invitación. Anteriormente ese tiempo de espera se prolongaba hasta los 200 años, actualmente ese periodo ha quedado reducido a dos años. Con la nueva dispensación traída por Saint Germain y El Morya, las almas allá arriba, actualmente, casi se pelean por un cupo.
Las almas que han registrado gran temor en sus conciencias respecto a lo que es el mundo superior, son quienes se resisten a la idea de acudir a su audiencia. A pesar de que habitan en planos donde no tienen la presión de las creaciones humanas, su conciencia mal calificada sigue imperando. Verán, un alma no es más evolucionada por el simple hecho de desencarnar y elevarse al plano astral alto, el alma sigue siendo tal cual era en su vida física, incluso su aspecto etérico sigue manteniendo cierta decrepitud en tanto siga manteniendo temores y dudas. El temor de presentarse ante el tribunal de amor, por lo general se debe a las creencias de las religiones, las cuales inculcan la idea de un infierno donde el alma es atormentada eternamente y quemada en una paila hirviente.
En el momento de la citación, aparece un Maestro Ascendido o ángel recubierto con una capa violeta y una diadema con una estrella de oro de siete puntas. En sus manos porta la citatoria en forma de pergamino enrollado con una cinta de color violeta.
Antes de acudir a su audiencia, el alma se apercibe de las grandes oportunidades que tiene para interactuar con los ángeles, los maestros y otras almas que también acuden a su citatoria. Al llegar encuentra un templo majestuoso, grande y de luz blanca, el cual tiene enfrente unas amplias escaleras blancas de al menos doscientos metros de ancho.
Al gran edificio se ven entrar a grandes grupos de almas con un ángel guía, así como a almas individuales con un ángel guía. Los grandes grupos de almas son las menos evolucionadas y reciben su audiencia en grupo. Estas almas son conducidas ahí luego de haber pasado por los salones de fuego violeta, conservan cierto estado de sonambulismo y no son conscientes de lo que ocurre sino hasta ser llevadas a su lugar de descanso.
Luego de una espera, el alma es llevada a una sala de audiencias acompañada en todo momento por su ángel guía, donde se encuentran los seres de infinita luz y amor que componen la Junta Kármica en sendos estrados de oro, capas de fuego violeta y coronas de oro tachonadas por amatistas en símbolo de la era de la liberación.
La Junta Kármica
Con el fin de regular la entrada de las almas dentro de los cuerpos físicos para darles una oportunidad de desarrollarse y madurar en la Tierra, y liberarlos al cierre de un ciclo determinado para hacer espacio a otras corrientes de vida, se creó una Junta de Seres Celestiales cuyas múltiples, diversas y complejas responsabilidades, están relacionadas con la provisión de la mayor oportunidad posible para cada una de las diez mil millones de almas que pertenecen a esta evolución.
La Junta Kármica vela por encontrar medios y maneras para que cada alma reciba la mayor oportunidad posible, tanto en el cuerpo terrenal como entre encarnaciones, para balancear su deuda a la vida, aprendiendo a controlar la energía y prepararse para completar su evolución.
Los integrantes del Tribunal Kármico son:
- Pallas Atenea Diosa de la Verdad.
- Kwan Yin Diosa de la Misericordia.
- Elohim Vista (Cyclopea) El ojo todo avizor de Dios.
- Lady Portia Diosa de la Justicia.
- Madre Alexa Diosa de la Libertad.
- Señor Saithru (El Gran Director Divino) Manú de la 7ª Raza Raíz.
- Lady Nada Diosa del Amor.
- Shri Magra, un anterior Señor del Mundo.
- Madre María.
En ese momento hacen aparición todos los seres de luz que patrocinaron a esa alma, así como sus guías espirituales si los tiene, ya que únicamente cuando el alma ha alcanzado el estado de iniciado puede tener un guía espiritual. Si no tiene un guía estará acompañada por su ángel y por su Cuerpo Mental Superior. También podrá acudir a su audiencia cuanto ser de luz quiera presentar su testimonio de bien, así como los elementales o devas en representación de los animales que tuvo como mascotas.
Inicia la audiencia
Al iniciarse el juicio, y sin anestesia, un ángel lee en forma desconcertante todas las oportunidades que esa alma tuvo para hacer el bien a sus hermanos y las desperdició. Allí aparecen aquellos pequeños favores que se negó a brindar, los errores de omisión, que son la ayuda que negó o que reúso ofrecer a sabiendas de debería hacerlo, la atención que le negó a un hijo, las veces que se negó a perdonar prefiriendo enfermarse, todas las oportunidades que se le escaparon de las manos para hacer el bien, para elevar su propio bien y crecer espiritualmente. Le son mostradas todas las oportunidades que dejó pasar para encontrarse con la luz y la verdad. Revive las escenas en que hizo algún mal a alguien y el alma sufre y llora desconsoladamente de la misma manera en que hizo sufrir a otros. Se hace consciente de todas las oportunidades desperdiciadas y llora amargamente suplicando una nueva oportunidad.
Todo esto acontece, para que el ser valore sus actos, haciendo imposible la gratificación de lo malo, ya que padece exactamente como hizo padecer a otros, con su intolerancia, deshonestidad, crítica, burla, incomprensión, impaciencia, crueldad y toda cualidad autodestructiva. De esta manera toma conciencia y se impresiona sobre ella, el anhelo de no volver a cometer errores.
Dos de las frases más recurrentes que las almas expresan en ese momento son: “Si tan solo lo hubiera sabido”. Y “Suplico que me den un día más de vida para arreglar todo”.
En ocasiones, los seres de la Junta Kármica y la Madre María que lo presiden, tienen que intervenir irradiando su amor infinito, paz y misericordia para calmar los padecimientos del alma, quien hace derramar lágrimas, incluso, a los mismos seres de la Junta kármica que sienten el clamor de perdón y misericordia del alma, que reclama una nueva oportunidad de vida, la cual no necesariamente se le concede. Hablaremos más de los cupos para encarnar en una próxima parte.
Hay casos, en los cuales los seres que están presentando el juicio vivencial se han portado realmente mal, y no tienen allí a nadie que pueda dar testimonio de sus buenas obras, ya que toda su vida la dedicaron a la maldad, pero en ese momento puede aparecer uno de los seres del reino animal, un cuadrúpedo, por ejemplo, y da cuenta, del día en que lo defendido de alguien que pretendía torturarlo o del día que lo acarició con amor y ternura. Esto es muy tenido en cuenta, ya que no importa cuánto mal tenga acumulado un ser, siempre tiene algún bien, puesto que dentro de su corazón está la chispa inmortal, a imagen y semejanza del Gran Creador. A ese juicio puede presentarse hasta el más insignificante ser que el alma haya podido mínimamente beneficiar.
Luego se anuncian los momentos favorables y la alegría dentro del corazón del alma y sus acompañantes se hace evidente. Es un momento de alivio. El Santo Ser Crístico informa lo que se ha podido lograr según los talentos naturales del individuo y las oportunidades bien aprovechadas que ayudaron a disolver parte de su deuda kármica, así como aquellas buenas obras que contribuyeron al plan de los Maestros, sus servicios constructivos, impersonales y altruistas.
Antes de dar la sentencia, y que el alma sea puesta bajo la custodia del Ser que la llevará al salón de clases y la inscribirá en las actividades de estudio apropiadas para su evolución, cualquier integrante de la Gran Hermandad Blanca puede hablar a favor de tal alma y ofrecerse a tomar la responsabilidad de ella.
Si esto se aprueba, el alma individual es otorgada al Maestro y procede a una Esfera mucho más alta, recibiendo una asistencia mucho mayor que aquella que se hubiera ganado por mérito.
- El Maestro Ascendido Kuthumi reclama a los educadores y a quienes han salido del cuerpo siendo jóvenes.
- El Maestro Ascendido El Morya solicita a quienes han estado activos en asuntos de gobierno, aún si estos aparentan haber fallado en sus obligaciones.
- La Maestra Ascendida Lady Rowena, solicita a quienes han usado el amor divino para sostener la Paz y la Hermandad.
- El Maestro Ascendido Serapis Bey pide a los artistas, los músicos, los ingenieros, los diseñadores y los constructores de hermosos templos, catedrales y ciudades.
- El Maestro Ascendido Hilarión pide a los médicos, enfermeras y científicos.
- El Maestro Ascendido Jesús pide a aquellos que le han Servido bien en los canales ortodoxos.
- Y el Maestro Ascendido Saint Germain pide a quienes consciente o inconscientemente, han adelantado la Causa de la Libertad, ya sea de esclavitudes políticas, religiosas, mentales y físicas. Así como a quienes han contribuido a la expansión de la enseñanza.
Ellos no necesariamente están ahí, sino que envían a un discípulo preparado.
Una vez terminado el juicio, habiendo intervenido El Ser Crístico, presentando su propio balance y después de haber intervenido sus guías, su ángel guardián y demás seres que le acompañaron, sus buenas obras son escritas en su libro de vida. Se hace un balance de lo que ha sido su vida anterior y se genera el karma para la próxima. Se escogen los posibles padres con la participación del mismo individuo, con excepción de quien terminó con su propia vida, en cuyo caso, los padres le son impuestos; se escoge el lugar donde transcurrirá su próxima vida. Cabe la posibilidad de que se le muestren parte de sus futuras vivencias, así como los seres que habrán de intervenir en su futura obra de teatro para que todo su karma se salde de la mejor manera.
Preparándose para reencarnar
Luego el alma es llevada a una de las Siete Esferas y recibe entrenamiento. Allí recibe transmutación, perdón, enseñanza y adiestramiento por seres de mayor evolución, asiste a las Bibliotecas Cósmicas, a retiros espirituales y aprende a usar los rayos divinos mediante la invocación e irradiación. Este proceso es opcional, y sinceramente se los recomiendo, bueno, yo espero que todos ustedes asciendan, pero si ocurre lo contrario, les recomiendo mucho tomar el entrenamiento. Este entrenamiento limpia mucho del nuevo karma, y como toda alma debe presentarse nuevamente ante la Junta Kármica antes de volver encarnar, su plan de vida es reajustado, su karma atenuado y sus experiencias cambiadas por otras más favorables. Un alma puede quedarse entrenando hasta que el Maestro Ascendido le lleva un pergamino con una misión importante.
Como ustedes saben, ustedes no son el cuerpo físico, el cuerpo físico en sí es vida elemental, el cuerpo físico es literalmente un ser elemental que se le presta al alma para que asuma una forma determinada en una encarnación, al finalizar una vida terrena, el elemental del cuerpo en su forma etérica va a descansar al ámbito de los devas y los Elohim, y regresa cuando el alma vuelve a encarnar para prestarle el servicio de conformar su cuerpo físico.
Cuando el alma está lista para reencarnar, se convoca al Elemental del Cuerpo, desde el descanso que ha tenido en sus propios ámbitos. Al elemental del Cuerpo se le presenta el patrón del cuerpo que el alma se ha ganado, lo cual, generalmente, le produce gran aversión, (Le produce aversión porque generalmente las almas se han ganado un cuerpo físico con enfermedades y defectos que el elemental debe replicar) y es entonces cuando los Constructores de la Forma, El Santo Ser Crístico y el Elemental, comienzan a prepararse; y a través de los mismos Salones del Karma pasa el alma camino a su nueva encarnación.
Ningún alma que encarna recibe más karma del que su desarrollo le permitirá expiar completamente dentro de una encarnación. No hay enfermedad, angustia o condición que, mediante la Ley de la Justicia y la Misericordia, haya de ser experimentada por algunas corrientes de vida en dicha encarnación que sea superior a la conciencia desarrollada y poder del individuo, a quien ese karma pertenece correctamente.
Cuando un alma reencarna, se le pone la venda del olvido sobre su frente para que no pueda recordar sus vidas pasadas. Esto es hecho por misericordia, ya que el peso del recorrido sería demasiado grande para que el cuerpo emocional lo pudiera aguantar cuando se le suma la experiencia de la vida en curso.
Una vez transcurrido todo el proceso de aprendizaje, purificación, probable adiestramiento, y habiéndose despedido de sus seres amados allá arriba, es llevado a una cámara especial, donde se inicia su proceso de desintegración, la disolución del Ello. Las experiencias superadas pasan a través de su Cuerpo Mental Superior a su Cuerpo Electrónico y finalmente al Cuerpo Causal donde son almacenadas como el gran cumulo de bien de esa alma, y los cuerpos etérico, mental y emocional se desintegran.
Los átomos permanentes
Los átomos permanentes son la base sobre los cuales se construyen los seres. Cada parte de la lámina de la Presencia YO SOY tiene su propio átomo permanente. Se llama permanente por que permanece precisamente, ese átomo nunca se desintegra, ni siquiera luego de atravesar todo ese proceso. La Presencia YO SOY tiene un átomo permanente sobre la cual está fundada, así mismo el cuerpo mental superior y cada uno de los cuerpos inferiores.
Luego de que se han desintegrado los cuerpos sutiles, solo queda el átomo físico-etérico, el átomo mental y el átomo emocional. Y todo lo que habrá de conformar al nuevo ser se encuentra archivado en su Cuerpo Mental Superior.
Los constructores de la forma, que son los elohims, los Maestros Ascendidos y los seres angélicos, contribuyen armoniosamente en una bella ceremonia de precipitación en la que nuevos cuerpos son dispuestos para el alma en evolución. Los cuerpos son construidos sobre los átomos permanentes y nace un nuevo ser, limpio y puro. Luego el cuerpo mental superior le descarga su karma correspondiente en forma de inteligentes archivos perfectamente plegados que se irán desplegando durante su nueva encarnación.
El Espíritu Santo o Mahá Chohán y la Madre María, preparan el corazón etérico para ser receptáculo del poderoso haz de luz proveniente de la Presencia, regulan el tremendo poder cósmico de sustancia auto luminosa de vida, lo reducen y lo anclan en el diminuto átomo permanente, reconectando su cordón cristalino desde su Presencia YO SOY a través de su Cuerpo Mental Superior, como una intrincada cirugía de resurrección. Anclando la chispa de divinidad en su nuevo corazón etérico.
El átomo permanente del vehículo físico es introducido dentro del cuerpo de la madre en el preciso momento de la fecundación, ese átomo permanente es insuflado con el aliento de vida proveniente del Espíritu Santo a las primeras 48 horas de la fecundación. Es de esta forma como el alma retorna otra vez al plano terrenal. En la siguiente parte veremos lo que sucede cuando a esa alma, los seres humanos, no le permiten nacer.
Te enviaré mi libro de decretos y mucha luz.
