Contenido del Curso
Libro
Este curso y toda esta enseñanza fueron tomados de mi libro “Los Siete Arcángeles y sus poderosos decretos del YO SOY”.
El servicio de Ángeles y Arcángeles
Los amados ángeles y arcángeles prestan una ayuda formidable a la humanidad. Sus cuerpos funcionan a manera de una batería de gran capacidad, ellos permanecen en las esferas más elevadas del reino ascendido recargándose constantemente, y bajan en busca de oportunidades de servicio.
Una de las tareas que la hueste angélica lleva a cabo, es la de sumergirse en los ámbitos inferiores en busca de un atisbo de luz y esperanza, de un pequeño destello de conmiseración, con el fin de incrementar dicha cualidad en el alma portadora, aumentando su vibración interior. Este trabajo magnífico y divino es llevado a cabo sin que nosotros seamos conscientes. A veces se siente como un alivio en medio de la tormenta, no lo vemos, pero sentimos que una luz nos ayudó.
Los ángeles y arcángeles son esencialmente amor, ellos tienen la potestad y el poder de disipar todas las apariencias de manera contundente cuando un alma solicita amorosamente su asistencia. Por ejemplo: “Amado arcángel Gabriel, te amo, te bendigo y te doy gracias por tu gran servicio a mí y a toda la humanidad. Envíame tu amor de vuelta, cúbreme con tu pureza, expande el fuego blanco a través de mí. Ama profundamente a esa vida (con la que he tenido algún conflicto). Ámala hasta que sea completamente libre de toda condición y pueda vivir en el amor”.
La hueste angélica puede llevar adelante un servicio de mayor precisión cuando es llamada por una consciencia humana que no solo pide, sino que está dispuesta a cooperar. Cuando una persona hace el llamado, agradeciendo con profundo amor y solicitando la asistencia de estos bellos seres para otros y para sí, la cantidad de energía que se despliega desde el reino angélico es indescriptible. No podría hacer una animación que describa la gran cantidad de luz que desciende en estos casos. Es impresionante, el llamado sincero lleno de amor y plenitud despliega una gran cantidad de ángeles y arcángeles que anhelan cooperar para liberar toda la energía aprisionada. Al sentirlo es posible llenarse de un profundo amor.
Para que dicho llamado tenga efecto en plenitud, la persona debe prestarse a cooperar mediante la quietud y la contemplación, mediante el retiro y el silencio, mediante la paz y la armonía. En esos instantes llenos de gracia, la Presencia YO SOY de la persona, la hueste de maestros ascendidos y la hueste angélica y dévica pueden llevar a cabo verdaderos milagros a nivel espiritual. Esta poderosa energía cooperativa va directamente al cuerpo causal del individuo.
Cuando la conexión espiritual con la hueste de ángeles y arcángeles se hace de manera diaria y constante, en los ámbitos superiores se empieza a edificar un templo personal, cuyo centro generalmente es un maestro ascendido, en cooperación con un ser angélico y un déva, quienes sostienen literalmente un foco de fuego sagrado como punto de encuentro. Los seres de luz se mueven por redes cristalinas constituidas por seres humanos en luz.
Este templo individual se va haciendo cada vez más fuerte y poderoso, por eso no es de extrañar que cuando dicha persona en luz entra en contacto con una persona en aparente oscuridad, ésta se sane. Una persona en luz ahuyenta las tinieblas del sendero de otros seres humanos con su simple presencia. Es la magia de la hueste de maestros ascendidos y la hueste de ángeles y arcángeles fluyendo poderosamente a través del sanador.
En este curso estudiaremos el reino de los ángeles y arcángeles, veremos varios decretos para invocarlos y algunas meditaciones para atraer sus Presencias de luz.
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Los Amados Ángeles
El Reino Angélico es una de las manifestaciones más sublimes del Amor Divino en acción. Desde el inicio de la evolución en la Tierra, los Ángeles han estado al servicio de Dios, protegiendo, guiando y asistiendo a la humanidad en su sendero espiritual. Los Ángeles, en su pureza infinita, son seres que no conocen otra motivación que el Amor y el Servicio desinteresado. A través de ellos, la humanidad ha recibido durante eones el impulso divino que sostiene la evolución, aunque muchas veces de manera desapercibida.
Los ángeles actúan como los grandes emisarios del Amor Divino, llevando los impulsos de la Voluntad de Dios desde los planos más elevados hasta los corazones de los hombres. Sin los Ángeles, la energía vital que sostiene toda la vida en el planeta no podría fluir de manera ordenada y armoniosa. Son ellos quienes, con infinita paciencia y amor, velan por la evolución espiritual de la humanidad, proporcionando protección, iluminación, y guía en cada etapa del camino.
A lo largo de los siglos, la relación entre la humanidad y el Reino Angélico ha cambiado, adaptándose a las condiciones energéticas de cada era. En los principios de la civilización, cuando la humanidad estaba más conectada con las fuerzas divinas, la presencia de la hueste angélica es visible y tangible. Los Ángeles caminaban junto a los hombres, transmitiendo sus mensajes divinos de forma directa y enseñándoles a vivir en armonía con las leyes universales. Con el paso del tiempo y la caída de la humanidad en las energías más densas del mundo material, la conciencia de esas Presencias Angélicas maravillosas se fue diluyendo, hasta el punto en que muchos llegaron a olvidar por completo la existencia de estos magníficos seres.
El Reino Angélico nunca ha dejado de estar presente. Aunque los seres humanos han perdido, en gran medida, la capacidad de percibirlos, los Ángeles han continuado trabajando incansablemente en los planos internos, irradiando las cualidades divinas que tratan de sustentar el equilibrio y la armonía en la Tierra. En esta Nueva Era de Iluminación y Libertad, se nos ofrece una oportunidad dorada para restaurar ese vínculo sagrado con los Ángeles y recibir su asistencia de manera más consciente y directa.
La Función de los Ángeles en la evolución humana
Desde los inicios de la creación, los Ángeles han estado al servicio del Gran Plan Cósmico, actuando como transmisores reductores de las grandes energías divinas que fluyen constantemente desde la Fuente hacia toda la creación. Estas energías son esenciales para la vida misma, y los Ángeles, con su capacidad infinita de irradiar Amor y Luz, velan porque estas corrientes de sustancia y luz lleguen a cada rincón de la Tierra y a cada alma que habita en ella.
Uno de los principales roles que desempeñan los Ángeles es el de ser amplificadores de las virtudes divinas. Cada Rayo Divino, que representa una cualidad específica de Dios, es irradiado hacia la humanidad a través de estos seres celestiales. Por ejemplo, el Rayo Azul, que representa la Voluntad de Dios y la protección, es magnificado y sostenido por el Arcángel Miguel y su legión de Ángeles. Del mismo modo, el Rayo Dorado de la Sabiduría y la Iluminación es sostenido por el Arcángel Jofiel, mientras que el Rayo Rosa del Amor Divino es irradiado por el Arcángel Chamuel. El Rayo Blanco de la Pureza y la Ascensión es guiado y sostenido por el Arcángel Gabriel, quien, junto a sus Ángeles, trabaja para elevar la conciencia humana y purificarla de toda la energía mal calificada. El Arcángel Rafael, como custodio del Rayo Verde de la Verdad y la Sanación, irradia la energía sanadora de Dios hacia la humanidad, promoviendo la salud perfecta y la armonía en los cuerpos inferiores de toda la raza humana. El Arcángel Uriel es el encargado de sostener el Rayo Oro Rubí de la Paz y la Ministración, trae consuelo y serenidad a aquellos que enfrentan dificultades, actuando como un canal directo del alivio divino. Y el Rayo Violeta de la Transmutación y la Libertad es sostenido por el Arcángel Zadkiel, cuya labor principal es asistir a la humanidad en la liberación de toda energía mal calificada, permitiendo que la Llama Violeta purifique y transforme todas las condiciones limitantes.
Esta labor de los Ángeles es esencial para que la humanidad pueda recibir y manifestar las cualidades de Dios. Cada uno de los Siete Rayos tiene una función específica en el proceso evolutivo de la Tierra, y los Arcángeles, como custodios de estos Rayos, velan porque sus cualidades divinas lleguen a la humanidad, ayudando a cada individuo a desarrollar y manifestar estas virtudes.
Además de ser portadores de las energías divinas, los Ángeles son también maestros y guías espirituales. En eras tempranas, cuando los seres humanos estaban más conectados con su verdadera esencia divina, los Ángeles actuaban como instructores directos, enseñando a la humanidad los principios espirituales que rigen el universo. A través de su irradiación, los seres humanos aprendían a vivir en armonía con las Leyes Universales, manifestando la paz, el amor y la perfección.
Con el pasar del tiempo, la humanidad comenzó a sumergirse en las vibraciones más densas del plano físico y astral, y esa conexión consciente con los Ángeles se fue desvaneciendo. La conciencia humana autosumergida en las ilusiones de los sentidos, hizo que olvidaran en gran medida su relación con los Ángeles, y como resultado, el Reino Angélico se volvió cada vez más inaccesible. Empero, los Ángeles nunca se alejaron. A pesar de la desconexión aparente, estos seres de Luz han continuado trabajando silenciosamente en los planos internos, esperando pacientemente el momento en que la humanidad vuelva a abrir sus corazones a sus presencias.
Hoy en día, como nunca antes en la historia del planeta Tierra y sus evoluciones, los Ángeles están dispuestos a reestablecer esa conexión perdida. La humanidad está en un punto crucial de su evolución espiritual, y los Ángeles desempeñan una función clave en este proceso de ascensión. Al invocar sus presencias y abrirnos a su irradiación, podemos recibir la guía, el apoyo y las cualidades que necesitamos para trascender las limitaciones del plano material y manifestar la perfección divina en nuestras vidas. Los Ángeles, con su amor infinito, están siempre listos para asistirnos en cada paso del camino, irradiando las virtudes de Dios y ayudándonos a recordar nuestra verdadera naturaleza divina.
Sin embargo, es preciso comprender que, aunque los Ángeles están dispuestos a irradiar sus energías en respuesta a nuestras invocaciones, es responsabilidad de cada individuo utilizar estas bendiciones de manera consciente y constructiva. Los Ángeles no interfieren en el libre albedrío ni realizan el trabajo interno que cada uno debe llevar a cabo. Ellos pueden llenar nuestro ser con las virtudes divinas, pero depende de nosotros recibir esas energías con gratitud, aplicarlas en nuestra cotidianidad y dirigirlas conscientemente hacia propósitos constructivos. El verdadero progreso espiritual se logra cuando, a través del autocontrol y la armonía de los sentimientos, cada ser humano aprende a trabajar de la mano con estas fuerzas celestiales para su propia ascensión y la del planeta.
La Relación entre los Ángeles y la Humanidad
Los Ángeles, a diferencia de los Arcángeles, están en una fase de evolución espiritual más temprana, pero a través del servicio y el control consciente de la energía que extraen desde la Magna Presencia YO SOY Cósmica o Gran Sol Central, pueden avanzar y evolucionar hasta convertirse en Serafines, Querubines o incluso en Arcángeles. La Hueste Angélica sirve como amplificadora de las energías divinas y responde a los llamados e invocaciones de la humanidad, irradiando cualidades como la Fe, el Amor, la Paz y la Protección.
Los Ángeles han trabajado incansablemente para sostener la Luz en la Tierra, protegiendo a cada persona que sinceramente les haya hecho el llamado. Nuestra relación con los Ángeles consiste en la purificación de nuestros cuerpos y en la expansión de las cualidades divinas. Es mediante nuestro llamado y la proyección consciente de la luz que la energía divina puede expandirse. Ellos están listos para asistir, pero la humanidad debe cumplir con su parte al hacer los llamados y utilizar correctamente la energía que se le brinda. No es suficiente con invocar su ayuda; cada ser humano debe estar dispuesto a irradiar conscientemente las cualidades que los Ángeles traen.
Cuando una persona invoca a un Ángel, está invitando a que las cualidades divinas específicas que este ser sostiene sean irradiadas en, a través y alrededor de su campo de energía. No obstante, para que estas cualidades divinas sean bien recibidas y amplificadas, es necesario que dicha persona mantenga la armonía en sus sentimientos en todo momento. La armonía de los sentimientos, el autocontrol y la pureza son necesarios para que el individuo pueda recibir, absorber, utilizar y amplificar estas energías de manera constructiva. De lo contrario, las bendiciones que los Ángeles ofrecen pueden disiparse sin haberse manifestado completamente.
La Hueste Angélica es una fuente inagotable de inspiración divina. Cuando los Ángeles son llamados, irradian las virtudes que cada persona necesita en su camino espiritual, ya sea coraje, paz, amor, sabiduría, o sanación. A medida que la humanidad se eleva en conciencia, la presencia de los Ángeles se hace más evidente. El hombre no está solo en este proceso de ascensión; tiene a su disposición a estos seres magníficos que, con su infinita paciencia y amor, están dispuestos a guiar y proteger a aquellos que los llamen.
A través de decretos, meditaciones y ceremonias espirituales, cada individuo puede propiciar esta cooperación consciente con los Ángeles. La humanidad tiene la oportunidad y la responsabilidad de colaborar con estos seres celestiales para manifestar la edad dorada en la Tierra.
Llamado a los Ángeles
Este llamado fue tomado de mi libro “Los Siete Arcángeles y sus poderosos decretos del YO SOY” Amados ángeles de amor y de paz, elevo mi llamado hacia ustedes. Ángeles de belleza, ángeles de gracia, vengan a mí y traigan la luz de la perfección que me libera en la luz divina. Ángeles de la Llama Rosa, traigan consuelo y alivio, ángeles de sanación, traigan su armonía a mis cuerpos, ángeles de bondad y felicidad, acepto los dones divinos que me traen, ángeles de la luz reciban mi sentimiento de gratitud.
Ángeles de sabiduría y de verdad, los invoco con todo mi ser. Ángeles de victoria y de dicha, traigan a mí la perfección que ilumina mi vida. Ángeles de la Llama Dorada, de la iluminación también, ángeles benditos, les hablo con gratitud. Ángeles de equilibrio y maestría, acepto los dones divinos de sus corazones.
Ángeles de fe y poder, elevo mi llamado a ustedes. Ángeles de coraje y fortaleza, envuélvanme con la protección invencible que me libera. Ángeles de la Llama Azul, de la buena voluntad y la salud, ángeles guardianes, les envío mi amor. Ángeles del servicio y la unidad, acepto los dones de luz que me traen.
Ángeles de la libertad y del amor, les envío mi amor. Ángeles de misericordia y armonía, ilumínenme con la perfección elevadora. Ángeles de la Llama Violeta, de la transmutación divina, ángeles del perdón, les envío mi amor. Ángeles de la justicia y de la voluntad divina, acepto sus virtudes y sus bendiciones.
Ángeles de vida y de amor, los envuelvo con mi amor. Ángeles de la Llama Verde, Oro Rubí y Blanco Puro, ayúdenme a manifestar la perfección. Ángeles del Fuego Blanco, de la pureza celestial, ángeles de la Ascensión divina, recibo con gratitud y amor sus presencias en mi corazón.
Que así sea Amados Ángeles, en la plena luz de Dios que YO SOY.
La Nueva Era de Iluminación y el Reino Angélico
La Nueva Era de Iluminación en la que estamos entrando representa un momento único en la historia de la humanidad. Los Ángeles, que han servido fielmente durante eones, ahora están más accesibles que nunca, y su irradiación de Luz y Amor está disponible de manera ilimitada.
Esta nueva etapa de la evolución espiritual es una oportunidad dorada para que los seres humanos vuelvan a conectarse con sus Guardianes Angélicos. A través de la invocación diaria, los decretos y la meditación, cada persona puede abrir las puertas de su conciencia a la influencia angélica, permitiendo que estos seres de Luz asistan en la purificación de sus cuerpos inferiores y en la elevación de su frecuencia interna de vibración.
Los Ángeles, en su infinita paciencia y amor, están esperando el llamado de los seres humanos. No necesitan más que una sincera invocación para intervenir y ofrecer su asistencia. Ellos pueden ayudar en todos los aspectos de la vida, desde la protección física hasta la iluminación espiritual, y su misión principal es elevar a la humanidad hacia un estado de conciencia más elevado, en el que la perfección divina se manifieste en todas las áreas de la vida.
La Nueva Era es una era de cooperación activa entre los seres humanos y los reinos espirituales angélico y dévico (ángeles y elementales). A medida que la humanidad avanza en su proceso de ascensión, los Ángeles tendrán un rol cada vez más importante en la manifestación del Plan Divino en la Tierra. A través de su irradiación, la humanidad podrá recibir la protección, guía y sanación necesarias para cumplir con su propósito divino.
Los Arcángeles y sus funciones dentro del Plan Divino
Los Arcángeles, en su majestuosidad y poder divino, son los principales mensajeros de Dios. Estos seres trascendentales han sido creados para llevar las energías y las cualidades divinas de los Siete Rayos hacia la humanidad, los reinos angélico y elemental, y la creación entera. Ellos actúan como protectores, sanadores y guías iluminadores, y cada uno de ellos sostiene una función vital en este proceso de creación y perfección cósmica.
Desde siempre, los Arcángeles han sido la manifestación viva de las cualidades divinas que emanan directamente del Corazón de Dios. Cada uno de ellos representa un aspecto particular de la Voluntad Divina y trabaja incansablemente para irradiar estas virtudes a través de los Siete Rayos. Ellos son los portadores de la energía vital que permite que el Plan Divino continúe desarrollándose y manifestándose en los planos visibles e invisibles de la creación.
Arcángeles
Toda la hueste angélica está bajo la dirección de siete grandes Arcángeles. Después de que la Tierra fue creada, la hueste angélica fue dirigida para proteger y nutrir la naturaleza espiritual de la humanidad, irradiando las siete cualidades divinas de Dios en la conciencia en evolución del ser humano. Esto nos ayuda a desarrollar la maestría consciente.
Los Arcángeles dirigen legiones de ángeles. Cada uno de los siete Arcángeles encarna, protege e irradia la virtud divina de uno de los siete rayos. Para lograr la ascensión, el discípulo debe alcanzar el control de las virtudes divinas de los siete rayos.
Los Siete Arcángeles fueron los primeros en ocupar los cargos de los Chohanes (Señores) de los Siete Rayos del poder creativo. Ellos encarnan los sentimientos del Dios Padre-Madre, así como los Elohim encarnan las cualidades mentales. Por invitación de Saint Germain, por primera vez en siglos, los siete Arcángeles se manifestaron dando discursos a los estudiantes del Puente a la Libertad en la década de 1950.
Los nombres de los Arcángeles y los de sus Arcaii (complementos divinos o Arcangelinas)
| Rayo | Arcángel | Arcaii |
| 1 Azul | Miguel | Fe |
| 2 Dorado | Jofiel | Constanza |
| 3 Rosa | Chamuel | Caridad |
| 4 Blanco | Gabriel | Esperanza |
| 5 Verde | Rafael | María |
| 6 Oro Rubí | Uriel | Doña Gracia |
| 7 Violeta | Zadquiel | Amatista |
Rayo/Día/Color/Virtud de Dios que irradia
Primer Rayo: Domingo – Azul – Protección, Fe, Recepción de ideas de los reinos superiores, poder, iniciativa.
Segundo Rayo: Lunes – Amarillo Dorado – Percepción, sabiduría e iluminación.
Tercer Rayo: Martes – Rosa – Amor, tolerancia, gratitud.
Cuarto Rayo: Miércoles – Blanco – Pureza, resurrección, desarrollo artístico.
Quinto Rayo: Jueves – Verde – Consagración, concentración, verdad.
Sexto Rayo: Viernes – Rubí con radiación dorada – Ministración, devoción.
Séptimo Rayo: Sábado – Violeta – Invocación, adoración ceremonial.
Las Siete Arcaii
Las Arcaii (Archaii en inglés), conocidas también como Arcangelinas, son los complementos femeninos de los Siete Arcángeles y trabajan conjuntamente con ellos para equilibrar y amplificar las energías divinas en los Siete Rayos. Estas poderosas Arcangelinas encarnan las cualidades femeninas del rayo en el que sirven, actuando como protectoras, guías y facilitadoras de la luz divina en todos los aspectos de la vida. Su misión es irradiar las energías de cada rayo en particular a toda la humanidad y a los reinos angélico y elemental.
Arcaii Fe: Complemento femenino del Arcángel Miguel. Fe trabaja en el Primer Rayo del Poder y la Protección, sosteniendo la energía de la voluntad divina y fortaleciendo la fe en el diseño superior. Ella es la fuerza detrás del coraje y la confianza de los estudiantes, inspirándolos a avanzar con determinación en el cumplimiento de sus misiones espirituales.
Arcaii Constanza: Complemento del Arcángel Jofiel en el Segundo Rayo de Sabiduría e Iluminación. Constanza personifica la claridad mental y la devoción a la verdad. Su energía sostiene la luz de la sabiduría y guía a los buscadores hacia una comprensión más profunda de la ley espiritual, manteniéndolos constantes en su camino.
Arcaii Caridad: Trabajando junto al Arcángel Chamuel en el Tercer Rayo del Amor Divino, Caridad irradia ternura y compasión. Su presencia suaviza los corazones endurecidos y abre el camino para que el amor divino fluya ilimitadamente, fortaleciendo la unidad y la armonía.
Arcaii Esperanza: Complemento del Arcángel Gabriel en el Cuarto Rayo de la Pureza y la Ascensión. Esperanza irradia una luz que renueva la fe en el proceso de la vida. Es la energía de la renovación y la persistencia, brindando apoyo espiritual a quienes buscan purificar sus vidas y avanzar hacia un estado de mayor perfección.
Arcaii María: Complemento femenino del Arcángel Rafael en el Quinto Rayo de la Verdad y la Curación. María representa la energía sanadora del amor maternal, envolviendo a la humanidad en su manto de compasión y gracia. Ella es la fuente de consuelo y sanación emocional, mental, etérico y físico.
Arcaii Gracia: Complemento del Arcángel Uriel en el Sexto Rayo de la Paz y la devoción. Gracia es para el mundo ángélico lo que María es para el mundo humano. Ella es la gracia angélica en su más alta pureza. Representa la serenidad y el equilibrio, infundiendo calma y estabilidad en los corazones que buscan la paz interna y externa. Su presencia infunde confianza en tiempos de adversidad.
Arcaii Amatista: Complemento del Arcángel Zadkiel en el Séptimo Rayo de la Transmutación y la Liberación. Amatista es la guardiana de la misericordia y el perdón. A través de la Llama Violeta, ella ayuda a los individuos a disolver viejos patrones y a transmutar la energía mal calificada, permitiendo una transformación espiritual profunda.
La importancia del llamado
La Ley Cósmica nos dice que todos los seres de luz por doquier en el universo, solo pueden intervenir en nuestras vidas cuando los invitamos conscientemente. Ellos nunca se involucran en la vida de las personas a menos que sean conscientemente invitados y amorosamente invocados. Invocar la protección y asistencia del Arcángel Miguel despliega el poder de su Rayo Azul en, a través y alrededor nuestro, brindando liberación, defensa y la disolución de toda energía distinta a la luz. Sin embargo, para recibir plenamente su ayuda, es importante mantener los sentimientos en armonía. La paz interior y el equilibrio de los mundos mental y emocional permiten que la energía divina fluya sin obstáculos, tanto desde el llamado que sale hacia arriba, como de la respuesta que se descarga, abriendo el canal para que la protección del Arcángel Miguel sea efectiva y constante en todas las situaciones.
No es posible recibir una protección verdadera ni duradera si los sentimientos están en un estado constante de turbulencia, duda o temor. La verdadera protección divina solo puede manifestarse cuando los cuerpos inferiores están en armonía, o al menos, se procura que lo estén durante el tiempo necesario hasta que la respuesta se manifieste. La energía de protección, como la que ofrece el Arcángel Miguel, requiere de un sentimiento armonizado y una mente receptiva al bien, libre de agitación interna. Cuando los sentimientos están perturbados por el miedo o la duda, se crea una barrera que dificulta la recepción de las poderosas corrientes de luz y protección que se invocan. Es necesario cultivar la serenidad y la confianza en el poder de la Luz para permitir que esa protección fluya de manera completa y efectiva, envolviéndonos en un manto de seguridad y fortaleza.

